domingo, 12 de febrero de 2012

El gran hermano uruguayo

En sólo seis días:
Aprendí de Carla que para el sano bienestar personal se necesita articular la mente con las sensaciones o sentimientos.
Capturé de Paula la inocencia para reírse de uno mismo.
Entendí con Lucho que los prejuicios sólo contaminan y quitan oportunidades.
Acompañé a Germinal en su euforia y altibajos.
Viví con Diego la simpleza y la enseñanza de intentar ser lo que somos, pero sin perder de vista aquello que queremos ser.
Compartí con Birgit alegría, cervezas y sol.
Admiré de Christine su dulzura, sabiduría y fuerte caminar.
Aprendí con Joaquín lo divino de la no planficación y la libertad.

Y en cada momento me acordé de mis amigos, de lo preciados que son para mí, de lo feliz que me hace respirar y compartir momentos a color y en blanco y negro.

1 comentario:

  1. es que si uno esta dispuesto todo se ve mejor y más lindo...

    (me encanta tu nueva forma reciente de ver la vida, me e n c a n t a!)

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